Lucho Arce potenciará las políticas culturales, no son un “gasto absurdo”

14 de octubre de 2020

“Las culturas son el alma de nuestro Estado Plurinacional”, dijo Lucho Arce cuando se supo que el gobierno transitorio de Jeanine Áñez suprimió el Ministerio de Culturas. La producción, la circulación y el disfrute de la cultura tienen un lugar fundamental en la plataforma del candidato a Presidente del MAS-IPSP, cuyo primer paso es el restablecimiento del Ministerio.

El 20 de junio de 2013, Añez publicó: “Qué año nuevo aymara ni lucero del alba!! satánicos, a Dios nadie lo reemplaza”. El tuit, que fue eliminado poco después de asumir la presidencia, demuestra el enorme desprecio que sintió siempre la actual presidenta hacia la diversidad cultural. Sumada a la pandemia, esa postura ideológicamente discriminatoria produjo un fuerte retroceso en el desarrollo cultural en Bolivia.

Apenas asumido el gobierno transitorio de Bolivia comenzó con gran velocidad un proceso de destrucción del patrimonio cultural y de sus creadores. La eliminación de dependencias del área de Cultura y el despido de trabajadores encargados de preservar bienes y documentos es más ideológica que económica: el ahorro que significó ese recorte representaba menos del 0,03 por ciento del presupuesto.

El apoyo oficial a las industrias culturales es una recomendación de Naciones Unidas en función de la importancia que tiene la producción artística y comunicacional para el desarrollo de los pueblos. En el marco de la pandemia, esos apoyos, lejos de debilitarse, deberían fortalecerse. No hay mejor herramienta para sobrellevar en comunidad este período tan duro que la reflexión colectiva y la elaboración de discursos y mensajes de solidaridad, respeto y cuidado.

“La cultura no es un gasto innecesario, junto a las trabajadoras y trabajadores de las artes y la cultura impulsaremos la transformación social en Bolivia”, publicó el presidenciable Lucho Arce en su cuenta de Twitter, a propósito de una campaña lanzada por artistas en contra del vaciamiento del apoyo estatal a sus creaciones.

Recordemos que la creación del Ministerio de Cultura se dio como resultado de una lucha social de 33 años, iniciada en 1975 con el Instituto Boliviano de Cultura, posteriormente elevado al rango de Secretaría Nacional de Cultura, luego a Viceministerio de Cultura; el 2006 pasó a ser el Viceministerio de Desarrollo de Culturas para finalizar en Ministerio de Culturas el 2009. Desde allí no sólo se impulsa la circulación de artistas y espectáculos, sino que se apoyó el fortalecimiento de emprendedores, espacios y colectivos culturales en todo el país.

“Recuperaremos la institucionalidad cultural y potenciaremos las economías culturales y creativas, bajo la premisa de la equidad, interculturalidad y reconocimiento de su contribución al desarrollo económico y social de Bolivia”, dijo Lucho Arce.

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